La biblioteca de investigación
Investigación actual
Qué muestran hoy los trabajos revisados por pares —sobre cannabinoides, sobre CBD, sobre medicina— junto con el programa de investigación israelí, las cifras del sector y la regulación que ahora se debate.
Lo que dice la investigación revisada por pares
Lámina botánica deMedizinal-Pflanzen, de F. E. Köhler (1887). Dominio público, vía Wikimedia Commons.
Una planta químicamente compleja
Una revisión de 2016 muy citada, publicada enFrontiers in Plant SciencedescribeCannabis sativacomo fuente de fibras tanto celulósicas como leñosas, junto a un rico perfil de fitoquímicos, lo que sitúa a la planta como valiosa a la vez para la producción industrial de fibra y para la investigación fitoquímica.
Otra revisión de 2021 señala que, más allá de los conocidos THC y CBD, el cannabis produce bastante más de un centenar de cannabinoides adicionales y cientos de compuestos cuyo potencial médico sigue en gran medida sin explorar: un campo de estudio activo y en expansión.
Fuentes: Andre, C. M., Hausman, J. F. y Guerriero, G. (2016).«Cannabis sativa: The Plant of the Thousand and One Molecules», Frontiers in Plant Science. · Cannabis sativa: Interdisciplinary Strategies (2021)
Un cultivo textil reconocido
A comienzos del siglo XX, el cáñamo figuraba junto al yute, el lino y el abacá entre las principales plantas de fibra comercial del mundo. Las obras de referencia de la época lo agrupaban con esos cultivos por sus cualidades para cordelería y textiles, una clasificación que apenas varió hasta el declive del cultivo occidental de cáñamo a mediados de siglo.
DeThe New International Encyclopædia(1905). Dominio público, vía Wikimedia Commons.
Lo que dice la investigación sobre el CBD
El cannabidiol, o CBD, es un compuesto no embriagante presente en el cannabis y el cáñamo. A diferencia del THC, no produce «subidón», y esa es una de las razones por las que ha despertado interés entre quienes buscan los posibles beneficios de la planta sin efectos psicoactivos. La investigación preclínica y clínica temprana apunta a propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, anticonvulsivas y neuroprotectoras, y el CBD se estudia para afecciones que van del dolor crónico y la ansiedad a la epilepsia y las enfermedades inflamatorias.
Buena parte de esta evidencia se remonta al descubrimiento del sistema endocannabinoide propio del organismo: una red de señalización que ayuda a regular el dolor, el estado de ánimo, el apetito y la función inmunitaria. Los dos endocannabinoides mejor estudiados que el cuerpo produce por sí mismo son la anandamida (AEA) y el 2-araquidonoilglicerol (2-AG), que actúan sobre los mismos receptores CB1 y CB2 con los que interactúan el THC y el CBD. Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. han señalado que modular este sistema podría encerrar potencial terapéutico en una gama de afecciones inusualmente amplia, precisamente porque afecta a numerosos procesos fisiológicos básicos.
Se trata hoy de un campo verdaderamente extenso: un análisis bibliométrico de 2024 sobre la base de datos Web of Science identificó más de 3.000 artículos publicados sobre cannabinoides y el sistema endocannabinoide solo en investigación oncológica, entre 1995 y 2024, con una producción que creció de manera sostenida en la mayoría de los años.
La investigación apunta además, cada vez más, a un «efecto séquito»: el CBD y el THC, y probablemente otros compuestos del cannabis junto a ellos, parecen funcionar mejor combinados que cualquier molécula por separado. Diversos estudios han hallado que combinar CBD con THC puede potenciar la actividad antiinflamatoria y antitumoral en modelos de laboratorio frente al uso aislado de cada compuesto.
Conviene precisar qué muestra y qué no muestra esta evidencia. Gran parte de la investigación es preclínica —líneas celulares y modelos animales, más que grandes ensayos en humanos— y los efectos del CBD pueden variar mucho según la dosis, la formulación y aquello con lo que se combine. Como resume una veterana organización dedicada a la investigación del CBD, conviene entenderlo como una molécula con una promesa terapéutica real, no como un remedio universal.
Fuentes: Project CBD – «What is CBD?» · Project CBD – Archivo de afecciones médicas· Pacher, P., Bátkai, S. y Kunos, G. (2006). «The Endocannabinoid System as an Emerging Target of Pharmacotherapy»,Pharmacological Reviews · Análisis bibliométrico sobre cannabinoides, sistema endocannabinoide y cáncer, 1995-2024, PMC. Para el seguimiento continuo de la literatura, CannaKeys mantiene una base de datos consultable de estudios sobre el sistema endocannabinoide por afección, cannabinoide y terpeno.
El hito de Epidiolex
En junio de 2018, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) aprobó Epidiolex —un medicamento de cannabidiol (CBD) purificado y de origen vegetal— para tratar las crisis asociadas al síndrome de Dravet y al síndrome de Lennox-Gastaut, dos formas graves y de difícil tratamiento de epilepsia infantil. Fue el primer fármaco aprobado por la FDA derivado directamente de la planta de cannabis.
Varios ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo hallaron que el CBD purificado reducía de forma significativa la frecuencia de las crisis en estas afecciones. Los investigadores distinguen con cuidado este extracto de grado farmacéutico, rigurosamente ensayado, de los productos de CBD «artesanales» no regulados, cuya dosificación y pureza son mucho menos constantes.
La idea no era nueva. En 1980, investigadores de Brasil —en colaboración con el grupo de Raphael Mechoulam en la Universidad Hebrea— administraron CBD a pacientes con epilepsia farmacorresistente en un ensayo doble ciego. Al final del tratamiento, solo el 10 % del grupo con CBD seguía teniendo crisis generalizadas, frente al 90 % del grupo placebo. Los hallazgos fueron, en palabras de una revisión posterior, «enteramente coherentes» con lo que Epidiolex demostraría décadas después, y la comunidad científica los ignoró en gran medida durante los cuarenta años siguientes.
Fuentes:«Emerging Use of Epidiolex in Epilepsy», PMC · Epilepsy Foundation· Cunha, J. M. et al. (1980). «Chronic Administration of Cannabidiol to Healthy Volunteers and Epileptic Patients»,Pharmacology, 21(3) · «Fifty Years of Research on Cannabidiol as an Anticonvulsant», PMC (2024)
Investigación sobre cannabis medicinal en Israel
Licencias activas de cannabis medicinal en Israel a marzo de 2025
Valor anual máximo estimado del mercado de productos de cannabis medicinal
Pacientes con licencia por TEPT a marzo de 2025, frente a 7.329 en diciembre de 2020
Israel mantiene un programa regulado de cannabis medicinal desde 1992 y está considerado un centro de referencia en investigación sobre cannabis, con estudios respaldados por el Gobierno desde hace décadas. Una revisión de 2025 de los registros de la Unidad de Cannabis Medicinal israelí halló que los productos a base de flor representaban más del 94 % del uso en 2025 y que el dolor crónico no oncológico sigue siendo la indicación aprobada más frecuente, seguida del TEPT.
Una reforma de 2024 trasladó la potestad de prescripción de la mayoría de las indicaciones a las aseguradoras sanitarias israelíes (HMO), mientras que el TEPT y el dolor crónico permanecieron bajo la Unidad de Cannabis Medicinal. Los investigadores que siguen esta transición han observado un descenso posterior de las licencias activas, que atribuyen a un filtrado más estricto en el nuevo sistema y no a una menor necesidad de los pacientes.
Fuente: Aviram, J. (2025).«Medical cannabis in Israel: a comprehensive review of trends and regulations, 2011-2025», Journal of Cannabis Research
TEPT
Un estudio nacional de bases de datos del Centro Médico Universitario Hadassah halló que el TEPT fue la tercera indicación más frecuente de cannabis medicinal en Israel entre 2014 y 2021, con un crecimiento superior al de otros grupos de pacientes en ese periodo.
Yakirevich Amir, N. et al. (2023). European Psychiatry.
Trastorno del espectro autista
Un estudio de cohortes retrospectivo con más de 36.000 pacientes con autismo en Clalit Health Services, la mayor aseguradora sanitaria de Israel, halló que solo al 1,2 % se le había prescrito cannabis medicinal, con las prescripciones concentradas en pacientes con diagnóstico más temprano y mayores tasas de afecciones concurrentes. Por separado, en el Centro Médico Soroka se ha llevado a cabo un ensayo clínico controlado de un tratamiento a base de CBD (SCI-210) para síntomas del autismo.
Sadeh, H. et al. (2026). Journal of Child and Adolescent Psychopharmacology.
Israel: un centro de referencia en investigación sobre cannabis
La ciencia moderna del cannabis debe buena parte de sus cimientos a Israel. El profesor Raphael Mechoulam, en la Universidad Hebrea de Jerusalén, fue el primero en aislar y caracterizar el THC en 1964 y más tarde contribuyó a identificar el sistema endocannabinoide del organismo, trabajos en los que se apoya casi toda la medicina cannabinoide actual.
El Ministerio de Sanidad de Israel mantiene desde 2007 un programa autorizado de cannabis medicinal que cubre, entre otras, el dolor oncológico y los efectos secundarios de la quimioterapia, la enfermedad de Crohn, la esclerosis múltiple y el TEPT. El número de pacientes con licencia se multiplicó aproximadamente por cuatro en una década, de unos 33.000 a cerca de 140.000 en 2024. Un amplio estudio nacional del Centro Médico Hadassah siguió a más de 12.900 pacientes con TEPT autorizados para cannabis medicinal entre 2014 y 2021.
Ese crecimiento ha suscitado también inquietud dentro del propio sistema sanitario: las guías clínicas vigentes desaconsejan el cannabis precisamente para el TEPT, porque los estudios de calidad que lo respalden siguen siendo escasos, y los reguladores avanzan hacia protocolos de prescripción más estrictos en 2026. Incluimos esta tensión de forma deliberada: ilustra la distancia que suele existir, en cualquier país, entre el uso real por parte de los pacientes y el ritmo de la evidencia clínica rigurosa.
Fuentes: Yakirevich Amir et al., Centro Médico Hadassah / Universidad Hebrea (2023) · «Medical cannabis in Israel: a comprehensive review of trends and regulations, 2011-2025», PMC · Ynet, cobertura de la reforma normativa de 2026
Industria estadounidense del cáñamo, 2025
Valor total de la producción estadounidense de cáñamo en 2025: un 64 % más que en 2024
Valor solo del cáñamo floral, un 49 % más que el año anterior
Crecimiento de la producción de cáñamo en grano, hasta 7,26 millones de libras en todo el país
Según el National Hemp Report 2025 del Servicio Nacional de Estadística Agrícola del USDA, el valor de la producción estadounidense de cáñamo creció con fuerza en casi todas las categorías. El cáñamo de fibra ofrece un panorama más desigual: el volumen cosechado subió de forma moderada, pero su valor cayó un 13 %, reflejo de la presión continuada sobre los precios en los mercados de fibra industrial, mientras crecían los segmentos floral y de grano.
Kansas se ha consolidado como un centro regional de rápido crecimiento para el cáñamo de fibra y grano: más que triplicó su superficie cosechada entre 2024 y 2025 y es el único estado con tres procesadores de fibra y grano bajo contrato.
Lo que ocurre en el sector
Titulares parafraseados con enlaces a la información original. Cobertura completa y directorio empresarial mundial en hemptoday.net.
El debate estadounidense sobre la regulación del cáñamo en 2026
Una disposición incorporada a una ley federal de presupuestos de 2025 redefinirá el «cáñamo» en la legislación estadounidense a partir del 13 de noviembre de 2026, prohibiendo la mayoría de los productos de consumo con cannabinoides derivados del cáñamo que hoy están en el mercado, incluidas muchas bebidas y comestibles con CBD y THC. Las asociaciones del sector estiman el mercado afectado en unos 28.000 millones de dólares. Varios legisladores han presentado respuestas alternativas:
Diciembre de 2025
Cannabinoid Safety and Regulation Act
Los senadores Ron Wyden y Jeff Merkley (D-OR) propusieron un marco regulador federal con límites estrictos de THC por ración, como alternativa a una prohibición total.
Abril de 2026
Hemp Safety Enforcement Act
Proyecto de ley bipartidista de los senadores Rand Paul (R-KY), Amy Klobuchar (D-MN) y Joni Ernst (R-IA): permitiría a los estados y a los gobiernos tribales quedar fuera de la prohibición federal si mantienen sus propios límites de edad y normas de seguridad.
En curso
Proyectos de aplazamiento y derogación en la Cámara de Representantes
Varios miembros de la Cámara de Representantes han presentado sus propios proyectos para aplazar o derogar directamente la prohibición. Ninguno ha sido aprobado hasta la fecha de redacción de este texto.
13 de noviembre de 2026
La prohibición entra en vigor (según el calendario actual)
Salvo que antes se apruebe alguno de los proyectos anteriores, la prohibición original seguirá su curso previsto. La situación evoluciona con rapidez: tome esta cronología como una fotografía del momento, no como un desenlace definitivo.
